miércoles, 16 de julio de 2014

Terapia

Mírame con tus lentes, no,
mejor con un telescopio,
porque muy lejos estamos,
porque no podemos ni vernos.

Ayer te extrañé, hoy te extraño
No sé si seguiré extrañándote,
pero aún te amo con locura,
por eso iré a terapia.

Es tan triste terminar así, tan mal.
Tan destrozado por dentro
y con la impotencia absoluta
porque tu por mi no sientes nada.

Cada día, despierto pensando en ti
con las ganas de enviarte algún mensaje
pero la razón le gana al corazón y le dice no
el daño está hecho y el amor finalmente murió.

El amor entre nosotros finalmente ha muerto,
pero nuestro amor es como un ave decapitada.
El cerebro ha perdido todo rastro de vida;
sin embargo, el corazón aún palpita, aún vive.

No se sabe exactamente cuánto vivirá el ave,
mas lo cierto es que mi voluntad es grande.
El amor podría vivir hasta el día de mi muerte
y es que te amé mucho mucho mucho mi reina.

Hasta un futuro en el que nos veamos,
hasta ese telescopio llamado tiempo,
hasta esos lentes tuyos que recuerdo,
hasta algún día amor de mi vida, adiós.

domingo, 13 de julio de 2014

Adios

Estoy a dos días de empezar mi terapia.
Siento un dolor inmenso en mi corazón.
No tengo remedio más que olvidarte.
Y, de esta forma, cerrar esta historia de amor.

16 de Agosto.
Empiezo un nuevo día y voy a la universidad. Mi nombre es Günter Tito estudiante de economía y pienso empezar este segundo día de clase libre de distracciones que siempre han pasado por mi cabeza. Desde el colegio siempre tuve problemas de disciplina que felizmente no han afectado mucho en mis calificaciones y, por eso, espero que este ciclo en la universidad sea distinto y, de esta forma, obtener un buen promedio. Estoy llegando a mi curso de Métodos de estudio e Investigación, felizmente, sé que me tocará con un profesor que ya conozco, Jaime T. Esto parece que irá bien y creo que conoceré nuevos amigos.
Acaban de asignarme 5 chicos con los cuales tendré que intercambiar preguntas y respuestas.
Así comenzó todo...

Natali Jauregui.
La conocí en clase y fue una de las primeras personas que conocí en mi clase con el profesor Jaime en el juego de intercambio de preguntas y respuestas. Desde el momento en que intercambiamos palabras, me sentí atraído hacia ella, a su forma de hablar, a su inocencia, a su ternura.
Cada semana, trataba de llamar su atención haciendo algo nuevo en el salón, pero ella se mantenía pendiente de su celular. Era muy hermoso verla reír mientras hablaba por celular. Un par de veces, me acerqué para pedir ayuda en las tareas que no había hecho ni me interesaba hacer, porque ya me había distraído, me estaba empezando a enamorar de alguien.

Semanas y semanas de fracaso por conseguir su atención hasta que, un día, después de clase, quedamos para intercambiar resúmenes de contabilidad y de paso hablamos un poco sobre aquellas cosas que nos gustan a ambos. Para mi sorpresa y la suya, coincidimos en un gusto particular, a ambos nos interesaba la educación. Para mí, aquel instante fue mágico, tan increíble como el nacimiento de la vida misma, el nacimiento de un amor, ilusión. Ella y yo estábamos muy cómodos hablando acerca de la educación, pero la hora nos impedía seguir conversando, empezaba su clase y ella tenía que ir. Después de esa conversación, todo volvió a la normalidad y no fue hasta el 31 de Octubre que la inventé a salir.

31 de Octubre
Es halloween un día festivo en el cual muchos jóvenes de mi edad suelen disfrutar de fiestas y reuniones con temáticas de disfraces de brujas, vampiros, zombies, entre otros. Para mí era un día normal, un día en el que tuve muchas invitaciones para asistir a fiestas tan grandes como la que ofreció mi amiga Viera, adonde mis amigos más cercanos de la universidad asistirían; sin embargo, yo no quise ir a ningún lugar. Yo no quería ir a ningún lado, sino tan solo quería saber algo de ella. Fue entonces que le hablé a través de fbc y le dije para salir a pasear un rato al Jockey Plaz. Mi excusa fue muy tonta, pues le había dicho que necesitaba despejar mi mente e iríamos a un centro comercial. Ella, en primera instancia, me dijo que no podría y que le daba flojera; sin embargo, luego, me enviaría un mensaje diciéndome que sí iba a poder ir conmigo.